Uno de los temas estrella de la legislatura recientemente iniciada, va a ser la reforma del Estatuto de Autonomía de la Región de Murcia.
El texto actual, aprobado hace 25 años se ha quedado anticuado y no da respuesta a las necesidades de los habitantes de esta región ni en sus problemas ni en los nuevos retos que se deben afrontar.
Plantear una reforma Verde del actual estatuto significaría incluir en su articulado los principios ecologistas, pacifistas y solidarios, los cuales deben ser la base en la que se fundamente una sociedad moderna. Solo incluyendo estos principios podremos empezar a caminar hacia la solución de situaciones que por su gravedad exigen una respuesta inmediata. Uno de los graves problemas a los que nos enfrentamos, es sin duda el cambio climático, que amenaza la vida y la economía mundial en general y la murciana en particular, ya que sus efectos (lluvias torrenciales y temperaturas asfixiantes) tendrán consecuencias nefastas sobre el territorio, las actividades económicas y el desarrollo.
El otro gran problema de la sociedad murciana es la imposibilidad de una gran parte de nuestra población, para acceder a unos servicios básicos de calidad, sin discriminación con la posibilidad de participar de forma activa, en la toma de decisiones de todo tipo que afecten a su calidad de vida. Habrá que dotar al nuevo estatuto de los instrumentos jurídicos y políticos para que pueda abordar estas nuevas situaciones, a través de la introducción de nuevos derechos y principios como son los bienes ambientales, sociales y culturales, la sostenibilidad, la igualdad de oportunidades, la precaución, la conservación de la biodiversidad, los derechos de los animales, el control de la biotecnología, la integración de los inmigrantes, la conciliación de la vida familiar y laboral….
La reforma ecológica del Estatuto de Autonomía brinda a nuestra región la oportunidad de iniciar otro modelo de desarrollo plenamente sostenible que convierta los problemas actuales en oportunidades, debe ser el punto de partida de un debate público sobre los nuevos principios y derechos ecológicos y sociales, facilitando la proyección de éstos en la políticas y en la sociedad de nuestra Comunidad.
Por eso desde Los Verdes de la Región de Murcia queremos hacer llegar a todos los murcianos y murcianas nuestra preocupación ante la actitud del presidente de nuestra Comunidad Autónoma, que al parecer no tiene interés en poner en marcha de forma inminente el debate social y político necesario para abordar esta reforma. Nos preguntamos, si esta actitud puede ser debida a directrices marcadas desde Madrid, para evitar dar una imagen de división en el seno del Partido Popular, ya que según en la Comunidad Autónoma en la que nos encontremos, mantiene una postura diferente en lo que a la gestión de los recursos hídricos se refiere. A pesar de lo dicho por el Sr. Valcarcel en varios momentos del debate de investidura, va a ser que él también escucha la voz de su amo y antepone los intereses partidistas del PP a las necesidades e intereses de los ciudadanos y ciudadanas de Murcia.